Entrando por la puerta speciosa. Peregrinación a Estíbaliz de la parroquia del Redentor 30 de junio de 2023

Muy bonita peregrinación de la parroquia del Redentor al santuario de Estibaliz el pasado 30 de junio, que nos encargan describir.

Como se explica en método catequético, empezaremos con la parte más sensorial para ir luego a lo más de fondo.

El detonante de la peregrinación ha sido la proclamación de año jubilar con todos los beneficios espirituales, con motivo del centenario de la coronación canónica de la Virgen de Estíbaliz ,y la llamada para acudir de monseñor Elizalde, obispo de la diócesis de Vitoria, no sólo a los alaveses sino también a las diócesis vecinas y hermanas, recordando que históricamente todos éramos una sola diócesis. Y es en respuesta a esta llamada cómo las fuerzas vivas de la parroquia, con el padre Koldo a la cabeza, organizaron esta peregrinación.

La peregrinación es una de las fuentes de santificación del pueblo de Dios-cuerpo místico de Cristo, cumpliendo además una deuda de agradecimiento con la Reina de cielo y tierra y casi que de obligación de petición de favores, aunque el más importante de todos es esa acción purificadora que supone la indulgencia plenaria tras el paso por la “puerta speciosa”, la puerta jubilar que atravesamos tras el rosario y la misa y donde el peregrino de la eucaristía, padre Rafael, nos asperjó con el agua bendita.

Se temía un día de mucho calor, pero al contrario, a pesar de ser verano, teníamos un perfecto día de primavera suave. No éramos todos de la parroquia organizadora, había invitados de distintas partes de Vizcaya, formando una pequeña legación, lo supiéramos o no los integrantes, no pudiendo ser más al convocar en viernes, porque el sábado día 1 de julio nada menos pasaba el tour de Francia por Algorta y todo quedaba cortado.

Nos fue preparando cultural y espiritualmente el padre Koldo durante el viaje poniéndonos en contexto, y rezando un rosario participativo, algo importante para llegar en mejores condiciones de espíritu, pues antes de llegar a destino convocábamos a la Virgen ya en el mismo viaje, porque como es sabido rezando el rosario ya nos ponemos en presencia de Ella. Las almas, quizá menos los cuerpos, tenían prisa, ¿entonces para qué esperar a tener a la Madre cabe nosotros?

Estíbaliz, su santuario, está en un cerro desde el que se divisa la llanada alavesa, y los alrededores están formados de pequeños bosquecillos, viéndose al fondo la estructura de montes que cierran la llanada, Badaya, Arrato, Tuyo, entre otros.

Pero subiendo al santuario, todavía sin verlo por lo empinado de las escaleras desde el parking y el amable boscaje, oímos unos cantos religiosos de voces jóvenes, y resulta que nos cantaban la bienvenida las hermanitas de la orden peregrinas de la eucaristía, con el juvenil sonido de la guitarra incluida, con una enorme pancarta “bienvenidos”. Ni qué decir que nos emocionó a todos los peregrinos. Y es que además llevan allí justo desde el 1 de mayo, tras la renuncia por edad de los benedictinos anteriores custodios.

Acostumbrados a la vida ascendente que nos caracteriza hoy día, aquella presencia juvenil de las monjitas nos rejuveneció sin duda. Entre eso y las bendiciones y sacramentos recibidos, nos ha quedado una fuerza muy grande. Luego nos prepararon el yantar en una enorme sala, donde cabría una multitud, y además nos dieron alimento espiritual con unas notitas distintas para cada uno sacadas de San Pablo. Ellas mismas estaban cumpliendo uno de sus leit motivs que es el de una alegre expropiación de la voluntad y en pobreza. No consideremos devuelto el favor por la compra de objetos y dulces sino que los que acudimos hemos de pedir que la Virgen de Estíbaliz sea su sabia superiora, que ellas lo comprendan e inspire a sus jerarquías en adelante.

Pudimos además los peregrinos, que a menudo nos vemos en las misas, pero no sabemos nada más que el porte externo del prójimo, comprender que aparte de ser meros conocidos de las misas, éramos también personas con una vida más allá de una simple fisonomía.

 

Historia profética 

La historia de Estíbaliz es una historia de olvidos, ruina y refundaciones, más allá de ser historia del románico, y la nueva glorificación de la Virgen en Estíbaliz fue posible por la llegada y gran sacrificio de los benedictinos cien años atrás, que se sometieron a la poca habitabilidad del lugar reducido a establo, que iniciaron un proceso de irradiación marial, ayudado por los cientos de pequeñas parroquias de la llanada, que en poco tiempo hicieron subir enormemente la temperatura espiritual de la zona antes, y después de la catástrofe de la guerra. Los pueblos no sólo acudían al Santuario sino que la misma Virgen se desplazaba con grandes comitivas de fieles, la Virgen no es sólo la Virgen depositaria y sedente sino la Virgen evangelizadora que va donde están sus hijos, porque ciertamente no todos podían caminar hasta el cerro y así Ella venía donde estaban los necesitados.

Pero además de la acción individual sobre cada alma, la Virgen va a tener un papel “político” muy relevante, actuando benéficamente sobre mentes y corazones y obtener con ello las mejores decisiones de gobierno y de los elegidos, como jueces y el conjunto de la Cofradía de Arriaga, la institución de gobierno de la época.

Lo relata así Díaz de Arcaya, principal inspirador de la recuperación del santuario de su estado de abandono, en su libro sobre la basílica de Estibaliz:

“Por lo que toca a la presidencia que el pueblo alavés otorgó en todo tiempo a la Virgen de Estíbaliz en sus asambleas populares, basta saber lo que acontecía en Álava por aquellos siglos el día primero de Mayo. Helo aquí. Cuando el sol de la mañana de San Juan se alzaba sobre las crestas de Urbasa, los vibrantes repiques de la espadaña de Estíbaliz alegraban los contornos del templo, a la vez que una abigarrada muchedumbre con lujosos trajes bajaba la pendiente del tradicional cerro del Santuario. A su cabeza van pianos y atambores, que con bulliciosa algarabía anuncian el fausto suceso; detrás dos interminables hileras de fieles con candelas encendidas; y a continuación numeroso clero con blancas vestimentas que presidido por el Abad del templo forma vistoso circuito en el centro del cual se destaca sobre erguidas andas una hermosa imagen sentada en silla de dorados reflejos y escoltada a sus espaldas por brillante cohorte de ginetes en cuyos bruñidos cascos y cinceladas corazas enciende el sol deslumbradoras chispas. ¡Es la Virgen de Estíbaliz!: el ángel tutelar de la comarca euskara que triunfalmente atraviesa su campiña en dirección al sagrado campo, en que los legisladores alaveses le esperan para que inspiren sus decisiones. Y cien campanarios saludan su paso por la llanura, y los gañanes al verla, dejando el arado, corren a prosternarse a sus pies; y las hijas de la aldea se agrupan en torno de ella para aumentar su séquito.

Y al llegar al histórico campo, la vieja cofradía en masa sale a recibirla y vitorearla, y en solemne procesión la conduce a la ermita juradera de San Juan de Arriaga para que el pueblo rendido a sus pies presencie el incruento Sacrificio, después de lo cual la devuelven al campo de Lakua colocándola en erguido y vistoso trono. Y allí preside las augustas asambleas de su pueblo, inspirando sus pensamientos y encarnando sus leyes; y su presencia alienta la autorizada voz de los ancianos en defensa de los derechos del pueblo, e ilumina sus sufragios en la elección de los Justicias.

Y después nuevamente en el templo de San Juan recibe el solemne juramento a los recién elegidos; terminado lo cual es otra vez conducida entre el júbilo de su pueblo a su casa predilecta de Estíbaliz en donde ha de recibir los homenajes de las gentes, hasta que un año más tarde el nuevo sol de San Juan ilumine los collados, y la imagen vuelva a cruzar la llanura de la comarca alavesa”.

Ejemplo palmario de la prudencia recibida de la Virgen, Sede sapientiae, son las decisiones para limitar los duelos o desagravios que tenían lugar en el país, como en cualquier otro, y que acabaron pacificándolo, siendo extraordinario que esta misma función de primero limitación de daños y luego de pacificación es la misma función de las presencias locales de la Virgen en Begoña y Aránzazu. La obligación de que no se usaran las armas más letales, de que el duelo debía acabar con la primera sangre derramada, de que sólo podía ser un día al año y de que antes del duelo escuchaban la exhortación a la reconciliación por el abad, todo eso minimizó los daños que afectaba a los deudos, evitándose la orfandad y viudez.

No es sólo historia, si queremos podemos refundar las decisiones públicas bajo la inspiración de María, sí, sabemos que los tiempos no están para gestos exteriores como los antiguos, pero ahí está la acción secreta de la oración, para la pacificación que todavía está pendiente en nuestra tierra, la verdadera pacificación decimos, la que resulta de darle a la Virgen el primado. También en otro lugar, aunque más controvertido, famoso por su predicción de la guerra civil, cuyas secuelas vivimos todavía hoy, (no siendo la política la peor, sino la pavorosa descristianización de la tierra vasca), hay la promesa de que una paz llegaría con la restitución a su lugar de capillas de la Virgen destruidas. Coherente con la misión pacificadora histórica con mínima exigencia de sencillas acciones que son de valor inmenso porque son obediencia que a menudo resistimos por su propia sencillez.

Que la Virgen haga efectivo y nosotros contribuyamos (no hacemos falta muchos, pocos había a los pies de la Cruz) a que renueve la Virgen el gran eje defensivo del pueblo de Dios-cuerpo místico de Cristo en tierra vasca, no hecho de bloques pétreos sino de fe, que constituyen Estívaliz, primera de todas las presencias mariales entre nosotros, a seguido de Begoña, Itziar y Aránzazu y la multitud de aljibes de gracia intermedios que se reparten tan olvidados, pero que esperan ser reactivados no sólo por nosotros, pero mucho más gravemente nuestros descendientes que han sido tomados para criba. Que no tengamos que ver desde el purgatorio que sufren por desidia nuestra, ése sería el peor de los tormentos.

La oscuridad del científico

Esta es una entrevista al físico Antonio Fernandez-Rañada hecha en 2002 para una revista de cultura, muy paradigmática tanto en las preguntas como en las respuestas muy típicas de un agnóstico, a la que haremos apostillas:
 

Pregunta: Es inevitable... ¿Dios ha muerto?
Respuesta: Algunas ideas de Dios sí que han muerto. No tiene sentido mantener una idea inmutable de él. 

(Las ideas de Dios pueden ser ciertas o falsas, las ciertas son para siempre, pero a veces nos interesa decir que son falsas, sobre todo si nuestro candor de una época, por ejemplo, la de la primera comunión, es un aldabonazo contra un falso confort de adulto que piensa no necesitar sino de sus combinaciones humanas).
 
P: Sentir, preguntar y ver. ¿Eso es ciencia o religión?
R: Primero hay que sentir asombro ante el mundo. Luego depende.

(Sentir, preguntar, ver es un fenómeno irrelevante en sí, es lo que hace cualquier turista o quien tiene necesidad de adaptarse a algún lugar).

P: Entonces, ¿juega Dios a los dados o al rol?
R: Según Hawking, no sólo juega a los dados sino que los tira donde nadie los puede ver.

(Ningún padre juega a los dados para decidir sobre sus hijos, y oculta por providencia aquellas cosas que sus hijos no deben conocer, pero también se oculta a los sabios y entendidos y se deja captar de pobres y sencillos)
 
P: ¿Terminará la ciencia dándole la razón a la religión o viceversa?
R: Einstein decía: “La ciencia sin religión está coja, la religión sin ciencia está ciega”.


(Hablar de religión es poco riguroso, hay religiones y solo una con plenitud de la verdad, la revelada y sufrida por Cristo; el científico sin religión se pierde intuiciones fundamentales que le ayudarían en su ciencia, la religión si incluye la fe verdadera tiene en ésta toda la luz que necesita, la fe es para todos, analfabetos incluidos, y a menudo son ellos los llamados a ver la Luz (ver los pastores de Belén, o la sencillez de los que acuden a lugares de epifanía).

P: ¿Puede ser Dios sólo una compleja conexión de neuronas?
R: Lo importante es saber si está también en otros sitios...


(El periodista se viene luciendo en sus preguntas).

P: ¿Quién explica mejor al ser humano, Jesús o Darwin?
R: Jesús enseña cómo debemos obrar. Darwin explica cómo hemos surgido a lo largo de la historia de la Tierra. Dicen cosas distintas, pero ambas necesarias.

(Jesús es mucho más que un preceptor moral y reitera que nuestro origen está en Dios y añade algo innovador, el origen está en el Padre; Darwin es sólo un clavo ardiendo al que se agarraron muchos para declarar vencido el cristianismo y poder vivir tranquilos en su decorado victoriano. El físico entrevistado concede un honor inmerecido a Darwin cuya única aportación relevante es deducir una ley falsa a partir de un hecho cierto: hay adaptaciones funcionales en los órganos a lo largo del tiempo ergo todo órgano y toda integración de órganos en sistemas complejos resulta de un proceso de adaptación).

P: ¿Es el misterio a la religión lo que la religión a la ciencia?
R: La religión y la ciencia coinciden en lindar con el misterio, pero desde distintos puntos cardinales.
P: ¿Es Dios un buen novelista?
R: Muchos dicen que ha escrito una inmensa novela, cuyo argumento se mueve entre la ambigüedad de las personas y la objetividad de las cosas.

Dios es la misma realidad.

P: ¿Es cuento largo la religión?
R: Tal parece. Se profetizó su desaparición para principios del siglo XX, pero sigue viva bajo formas variadas, admirables unas, lamentables otras. La religiosidad está renaciendo. 

 La única religión a la que la cultura de la modernidad ha querido suprimir es la católica. La religiosidad renaciente en occidente se hace con los ingredientes híbridos de la Nueva Era.

P: ¿En la religión hay evolución o determinación?
R: Evolución y determinación no se contraponen, la segunda es parte de la primera (Monod dixit): de las dos debería haber en la religión.


Hablar de religión como categoría englobadora es mixtificación. Todas las religiones son parodia de la única en verdad.

P: Si Dios es infinito, ¿Dios es la ciencia en estado esencial?
R: Según los creyentes, Dios es la sabiduría absoluta pero no puede ser objeto de conocimiento científico porque no hay manera de someterlo a experimentos.

 Dios es, Dios no es manipulable, en El se determina todo, El no puede ser determinado. La ciencia es sabiduría y reducir la ciencia a lo experimental es un reduccionismo que dice muy poco de cualquier científico. Los experimentos son válidos sólo para la materia o para la parte material del ser humano.




P: Personalmente, ¿qué prefiere saber: cómo van los cielos o cómo ir al cielo?
R: Soy científico porque me interesa con pasión saber cómo van los cielos (y la Tierra). Respecto a cómo ir al cielo, no me preocupa por ahora.

 Está perdiendo gravemente el tiempo.


P: ¿Está Dios ampliando su casa? ¿Es Dios la “materia oscura”?
R: El universo es una casa en construcción cuyos pisos son galaxias, estrellas y planetas, en uno de los cuales, al menos, nacieron la vida y la inteligencia. La obra continúa. Cualquier visión religiosa de la creación debe verlo así, como un proceso. Dios no puede ser la materia oscura. Quizá ésta sea sólo la expresión de que ignoramos algo fundamental.

 Dios es oscuro para quien quiere vivir lejos de la luz.


P: Como el “principio” de Trueba sobre Billy Wilder, ¿se puede no creer en Dios y sí en Einstein?
R: Muchos suscribirían tal principio, otros tantos no. Entre estos estaría el propio Einstein quien, desde su visión, se irritaba mucho cuando alguien le suponía ateo.


No era ateo, pero sí agnóstico, alguien a quien Dios le viene demasiado grande, más que la relatividad.

P: Hablando de Einstein: ¿Podría decirme en 50 palabras su idea de Dios?
R: Tras los quarks y el big bang, vislumbramos un ámbito sutil e inexplicable. Para algunos está vacío, según otros Dios está allí, pero eso tiene siempre consecuencias éticas. Sentirnos parte de un todo con los demás seres humanos y referirnos a algo exterior a nosotros aminora el egoísmo. Las religiones son maneras de ligarse a ese ámbito desde lo cotidiano. Lo siento, necesité 60.

Y vuelta al gran relativismo de las religiones, peor aún, a no querer entender que la única religión del amor es la cristiana y que la ética no sobrevive sin el amor, la ética es el residuo que queda, un resto de conciencia, fácilmente negable por los sofistas.

P: Homenajeando a Leibniz: ¿es posible explicar todo... lo relacionado con la religión?
R: Si de algo se puede explicar todo, me interesa poco.


 De Revista El Cultural  http://www.elcultural.com/revista/letras/Antonio-Fernandez-Ranada/6043 

Hombre y homínidos. No evolución, sino desconfiguración


Comentario a raíz del enésimo hallazgo de homínidos:
La teoría evolutiva de gran consumo es algo que sólo sobrevive en museos como el burgalés y en el mainstream mediático de masas. A ver cuándo llega al mainstream que las especies que se tienen como prehomínidos, no son sino secuelas degeneradas resultado de hibridaciones; desde un fémur, y unos dientes te sacan unas estupendas ilustraciones artísticas. Nuestra especie no tiene hibridaciones, aunque sí padecemos desconfiguraciones genéticas, por acción de virus principalmente. Tenemos una herencia originalmente perfecta sin saltos evolutivos más allá de lo que nos puede afectar el medio natural,(más, menos peso, altura, raquitismo, color de la piel, etc.) sobre una estructura constituida, y con la salvedad de las desconfiguraciones ya dichas. Es muy probable también que la especie y su conciencia entró en crisis en algún momento, tomando la parte animal una gran influencia sobre el conjunto anímico-intelectivo, quedándonos restos mentales (aquellos que revelan mayor nobleza) en conflicto entre sí. Esto se puede entender fácilmente: tome usted a una persona educada en el mejor ambiente, y de carácter noble y métalo en un presidio con criminales abyectos, parte de su nobleza quedará, pero como un lejano residuo, aunque todavía muy valioso.

Película La Isla, metáfora de la gran cultura negacionista

La Isla fue una película de 2005 que encerraba una metáfora de lo que es el actual vivir donde Dios está excluido meticulosamente de toda escenografía, represora de todo estímulo para acceder a El. No fue un gran éxito comercial, pero más allá de sus logros técnicos, su valor es el de metáfora ilustrada. En la película la isla es un recóndito lugar, que sugiere la caverna de Platón -otra metáfora de nuestra vida-; a diferencia del mito platónico se trata de un lugar repleto de tecnología, pero donde coinciden en una dominante falsa certeza: no hay otro mundo fuera de aquél. Es lo mismo que sucede cuando recorremos medios de comunicación, películas, webs de internet, y también en las conversaciones donde si se acepta el más allá es sólo en el reducido círculo del esoterismo, que es otra forma de negación de la verdadera vida, un recurso más para negar la verdadera vida en Dios, hecho para los que sienten luces más allá de la materialidad, que son sofocados con programas, libros de esoterismo, que acaban reduciéndolo todo a espectros y encuentros con los seres demónicos y sus adláteres.
Es la completa cultura la que se encuentra en una vasta conspiración de silencio, a la espera de la muerte de cada uno, cuya alma quiere ser llevada al infierno.
Incluso alguna página web llega a referirse también como nosotros a esta película, como metáfora de la falaz existencia negacionista, pero al rechazar toda religión como falacia, resulta que nos encontramos con una falsa revelación, porque se trata de una metáfora involuntaria de Hollywood, pero negar toda religión es incurrir en la producción de tinieblas, ¿cómo salir del falso mundo luminoso que es La isla, es decir, nuestra cultura, sin abrirse religiosamente a la Gran Luz, al Dios que todo lo ha creado? Aunque desde luego, no basta tener una religión para acceder al Dios verdadero, ya que las falsas religiones son otras tantas concesiones a la mística que irrumpe desde nuestros corazones, que busca a Dios, pero cuyo impulso es desviado por canales que desembocan en el desierto.
Nuestra iglesia católica en sus representaciones humanas, también ha cedido a la misión negacionista, seres que quieren escapar de estas tinieblas y a los que se les dice, no, simplemente hacer el bien, es todo, dejaos de escapismos, lo mismo que desde el ateismo decimonónico se ha venido machacando.
El manto aislacionista, negacionista se ve que es cada vez más espeso, la cultura que creyó bastarse a sí misma, aquella cultura a la que se entregaron los que estuvieron sujetos a la firme disciplina eclesiástica, que se han pasado la vida peleándose con su primera comunión, se vuelve férrea tiniebla. La apostasía fáctica cierne las tinieblas sobre sus descendientes o mejor, colabora al vasto proyecto de extinción física y moral.
Pero décadas y décadas y continúa la conjura del silencio, mediático y de conversaciones: todo lo que entra por ojos y oídos ha quedado fuertemente censurado de toda referencia al Dios verdadero y a todo camino para llegar a él, ésta es la verdadera represión, no la otra la que sujetaba a los caballos de la carne, ahora en galope libre sin conductor. Guardianes de la prisión del mundo se han hecho también aquellos padres y madres que niegan todo acceso de sus hijos a la Luz, también ellos meticulosos agentes de silencio y ceguera.
Pero todavía es posible escapar, como por milagro, a pesar de la férrea vigilancia de los agentes ateístas de proximidad y de las legiones de los comunicadores incursos en crear la falsa realidad virtual del mundo donde lo más sobrenatural que se acepta son los espectros, todavía unos cuantos logran elevar el vuelo, aun cuando en su vuelo liberador, buscando a su Padre, son, somos, combatidos por los dominadores del aire, que sólo pueden ser sorteados con la lucha sin cuartel contra la carne y la sangre, contra el animal interior y con los sacramentos, jugos vitales, parihuelas para los huesos quebrados, vendajes para nuestras heridas de la mente que delira sin cesar.

La nula probabilidad de la inexistencia de Dios

El ateísmo es de dos tipos, el argumental y el implícito, el que se vive sin pensar, la apoyatura de éste es la exclusión de Dios de toda visibilidad en la existencia cotidiana, Dios no aparece en los medios ni literatura masivas y es objeto de un pacto de silencio en las conversaciones, se puede llevar una vida de cabo a rabo sin Dios (otra cosa son sus consecuencias en la vida práctica, ciega y sorda que sigue los caminos materiales pensando que eso es todo, una vida de caverna).
Pero el ateismo argumental es irracional también a pesar de su supuesto uso de la reflexión.
La página número 1 en Google cuando se clikea el término "ateísmo sin razón" dice cosas como las siguientes:
"El conocimiento se adquiere mediante la razón y nunca mediante la fe", cuando los niños desde sus primeros instantes están aprendiendo y mucho, sin tener uso de razón, así como alguien que tiene fe en otra persona que le asegura que encontrará un tesoro en tal lugar, y va a él, conoce el tesoro y lo encuentra gracias a la fe que tuvo.
Pero sobre todo se alude a falta de evidencia como base para el ateísmo. Como si no creyéramos muchísimas cosas sin necesidad de evidencia y es que no podríamos vivir si todo tuviera que estar basado en la evidencia: no tengo pruebas de que alguien que viene frente a mí en la noche sea un delincuente, pero a pesar de eso, por la probabilidad que existe intentaré desviar el camino.
Y esta es precisamente la cuestión, que la probabilidad de que Dios no exista es nula, lo que es fácil de entender por cualquiera, aunque no de aceptar, porque el creer en Dios hay que ganárselo poniendo buena voluntad, y no hay buena voluntad cuando se rechazan evidencias elementales.
Porque el mayor argumento de la existencia de Dios es la propia Creación. La lógica de todo lo que existe y sus relaciones es absoluta. Podria alguien decir que la Creación es una premisa, un a priori, pero vayamos a un sencillo cálculo de probabilidades:
- Un fallo de una milmillonésima en las incontables combinaciones que siguieron al big bang hubiera hecho abortar al universo tal como lo conocemos. El universo tenía sólo una probabilidad de entre quintillones de probabilidades, pero surgió.
- Un fallo en el proceso de generación de la tierra y ésta no hubiera aparecido. Sin Júpiter que atrae a los meteoritos, hubiéramos desaparecido. Sin la luna la vida en la tierra no sería posible, porque tendríamos un bamboleo más fuerte que nos daría un clima extremo. Si otro cuerpo celeste no hubiera chocado con la tierra y dado lugar a la luna no existiría la luna ni nosotros y sólo la probabilidad de que ese cuerpo celeste no destrozara totalmente a la tierra era de una entre millones.
La probabilidad de tener una protección electromagnética es de una entre millones, y sin embargo la tenemos.
La probabilidad de que estuvieramos justo en la zona habitable del sistema solar era de una entre muchisimos millones, pero se dio.
La probabilidad de la disposicion de los actuales planetas, indispensable para la vida en el nuestro es de una entre casi infinito, y justo se ha dado tal disposición.
La probabilidad de que el ser humano existiese era una entre casi infinito, tuvo que darse la extinción de los dinosaurios, tuvieron que darse los procesos de aportación de oxígeno masivamente, de congelación completa del globo, de inclinación de la tierra, etc. etc. todo siempre con una probabilidad imposible.
La probabilidad de existencia de la tierra es de una millonésima de una quintillonésima, y esa probabilidad hay que dividirla por quintillónesimas para explicar las posibilidades de aparición del organismo humano.
Ignorar los llamados infinitos de improbabilidad, evidentes a partir de los datos de una sola de las ciencias, la física constituyen el supremo argumento de la sinrazón del ateísmo.
Pero si lo que existe lo hace a pesar de infinitos de improbabilidad es que una Inteligencia lo ha pensado y ejecutado todo. Negarlo es una simple conveniencia para seguir en el falso confort de la caverna ilusoria.

La degeneración original según Catarina Emmerick

Entre las muchas páginas recogidas de las visiones de la beata Catalina Emmerick resultan ilustradoras las referentes a Adán y Eva, el pecado y la degeneración original. No introducen nada nuevo en el dogma ni católico ni judío, pero permiten comprender muchos interrogantes hoy día en que la evolución y el dogma científico están omnipresentes.
En primer lugar, hay que desechar la imagen común de un Adán y Eva con nuestros mismos cuerpos, eran cuerpos semigloriosos, vivían en el paraíso original, en una naturaleza muy distinta a la que conocemos, y desde ahí se puede entender al pie de la letra la generación de Adán desde el barro y que Eva fuera hecha brotar de su costado, no alegorías sino literalmente, a condición de que partamos de la premisa de cuerpos espiritualizados y materia de cualidades no conocidas para nosotros en este actual estado.
Adán y Eva conocían que tendrían descendencia, pero no de qué modo. Dios tenía dispuesto un modo de generación sobre la base de ambos, pero en unión divina -no podemos entender nosotros cómo esto hubiera podido ser y tampoco lo entendían ellos. El pecado introdujo el obrar al margen de Dios como futuro conducta humana y eso incluyó el actual modo de la generación sexual humana, bajo forma carnal (nadie saque de quicio esto diciendo que hablamos desde un sobreespiritualismo anticarnal). La generación humana actual se hace sobre las mismas bases del nuevo estado degenerado tras el pecado inicial.
Se perdió la primera semiglorificación y el ser humano cobró la forma que conocemos hoy, nada de descendencia simiesca. Los simios fueron animales que surgieron tras la gran degradación, igual que los animales para nosotros repulsivos y peligrosos, y la cadena de agresión entre animales y contra el hombre fue iniciada; es el acual estado de naturaleza que no ha sido querida por Dios y que se impuso por el desencadenamiento humano. Eso sí, aún hoy el cuerpo humano, y la naturaleza animal siguen siendo maravillosas disposiciones, y eso que son un pálido reflejo de los cuerpos humano y animal del paraíso terrenal, cómo pudieron ser los originales es algo que sólo es posible saberlo en visión mística, porque los científicos tienen una inteligencia incapaz, por mucho que avancen en sus estudios, sólo alcanzan a comprender las leyes de la naturaleza y humanidad degradada. (No sé si ayudaría mucho, o se queda en una simple analogía hablar de que se produjo una increíble explosión cuántica, que separa el orden inicial del actual, siendo sólo éste el que resulta accesible y no aquél, a causa de nuestro actual cerebro orgánico).
El tentador de Adán y Eva desde luego era demoníaco pero su aspecto fue sumamente atractivo, no siendo el suyo el aspecto de una serpiente literal, para Eva, por su disposición atenta, curiosa, a la naturaleza que le rodeaba y a todo lo que fuera gracia, cualidades que han permanecido en las mujeres de hoy. Adán no hubiera posido ser tentado de igual modo, por su absorción contemplativa en Dios, Adán tenía por decirlo así más un rol de María y Eva el de Marta (referencia al pasaje evangélico de Marta y María).
El tentador fue autorizado a entrar en el paraíso original, por permisión divina y para la prueba decisiva, pero no pertenecía al orden de los máximos demonios, sino al de demonios que no fueron arrojados todavía al gran abismo de fuego, no rebeldes del todo, pero sí con pretensión autónoma, como nosotros hoy, aunque para nosotros hay posibilidad de salvación al contrario que para ellos. Las uniones de estos seres con descendientes de Adán y Eva produjeron los seres desmesurados llamados gigantes, de enorme inteligencia, heredada de sus progenitores angélicos, capaces de construcciones fabulosas, aunque limitados por Dios en su capacidad de dañar, hasta el punto de desencadenarse el diluvio contra ellos y los humanos de completo origen adánico vueltos a suma impiedad. Hoy día hay muchos contenidos en internet que propalan el único origen demónico del ser humano, pero contienen esta total mentira con su punto de parcial verdad.
Y ¿qué papel guarda la Santísima Virgen? Según las visiones de la Emmerich, en realidad ella fue creada de una primerísima materia, desde la cual, como desde un primer residuo fue creado Adán. Antes de ser maldito Adán esa primerísima materia fue preservada y conservada divina y secretamente hasta el origen histórico de la Virgen, de ahí su absoluta pureza, al tiempo que Ella es la Madre de la Pureza y puede hablarse de que es Madre de Dios y de los humanos. Físicamente fue confinada igual que Jesús al cuerpo que nos es propio en la historia, y es en eso en lo que son iguales a nosotros, al tiempo que su cuerpo era secretamente glorioso, si bien emanaba sobrenaturalidad evidente para cualquiera. Una literal herencia del Adán de la degeneración no hubiera podido darse sin heredar al tiempo la pecaminosidad, por tanto es del todo lógico que María y Jesús recibieran la carnalidad gloriosa previa a la caída, dentro del cuerpo todavía magnífico, pero residuo degradado en comparación con el anterior a la caída.
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Homínidos y humanos. La evolución cierta y falsa a la vez.

Durante más de cien años se difundió la teoría de la evolución, como verdad científica, muy superior a la explicación del Génesis. Hoy solo los divulgadores de documentales pseudocientíficos siguen transmitiendo la teoría pero ningún sabio lo hace cuando se dirige a la comunidad científica.
Durante décadas se buscó el eslabón perdido, tras los hallazgos de homínidos con estructura bestial y de evidencia inteligente, que hoy llamamos con diversos nombres como ergaster, antecessor, y otros como los de las siguientes imágenes en que se puede ver esta mezcla de bestialidad y sustrato inteligente.

Homo habilis



Homo ergaster

Paranthropus

Homo heidelbergensis

Pero muy bien el orden puede ser el inverso, humanos como nosotros, que degeneran en las especies de homínidos, que acaban colapsando de la haz de la tierra por efecto de la propia hibridación.
Una cuestión que no abordaron los que postularon la teoría de la evolución es la belleza de nuestra especie -objetivable según criterios estéticos antropológicos- así como la propia perfección de los monos en sus distintas especies actuales, cuyo semblante es sencillo y sin soberbia, como ocurre con todos los animales, a no ser que los humanos los adiestren en una ferocidad impropia. Por tanto ninguna evolución más allá de cambios menores como el color de la piel o la estatura. Pero sí tuvo que haber una evolución por el cruce entre humanos y homínidos salvajes ya desaparecidos, en un sentido de bestialización. Las bestias híbridas de los museos serían el verdadero producto evolutivo descendiente.
Los humanos actuales padecemos daños estructurales en nuestra genética, pero nuestros antepasados no cayeron en la mezcla bestial y así preservaron una compasión natural hacia sus semejantes a la vez que no degeneraron hasta el colapso.
El ser humano en su ansia de negar su dependencia de Dios, le niega en su Creatividad y prefiere declararse descendiente sin solución de continuidad de bestias, incluso de reptiles, aunque esto le humille justo cuando él se tiene por tan avanzado en nuestros días.

Dios y la carga de la prueba

Muchos encuentran fácil justificar su agnosticismo apelando a un silogismo falso: La verdad para serlo completamente debe ser una verdad demostrable, es así que no hay pruebas de la existencia de Dios, luego por tanto Dios es incognoscible. Ignoran, generalmente por voluntad, que hay dos tipos de lógica, la sujeta a prueba y error, experimental o científica clásica, y la lógica de la causa necesaria. Exigir pruebas para la existencia de Dios es una falacia lógica, porque lo que de hecho se exige son pruebas experimentales. No se exige lo mismo a las matemáticas, buena parte de las cuales son sostenibles en base a una lógica, no a experimentos. Otro es el caso de la lógica causística: si algo puede ser producido por el azar en una probabilidad de uno entre cien mil millones y la alternativa es que haya sido producido por un autor, aunque éste se haya ido de viaje, la lógica a aplicar es la deductiva y no la científica; es tonto exigir pruebas o es malicioso exigir demostrar que un objeto artificial haya sido hecho por un autor y no por el azar, esto que no se exige en el universo material (nadie exige la demostración de que una máquina ha sido inventada y no fruto de una evolución espontánea) sí se exige para la creatividad divina.
Sólo alguien dispuesto a la negación por principio exige pruebas negándole todo derecho a la lógica deductiva. Es una elección previa y una hipocresía completa tener dos alternativas: una, la probabilidad de uno entre un millón de millones para la acción del azar, y la existencia de autoría para un objeto de naturaleza, y quedarse con la primera alternativa. No, ya se tenía decidido la primera alternativa desde el principio.
En el juego de competición, es frecuente encontrar que se niega el mérito del contrario que ha ganado sólo porque eso hiere el orgullo, y entonces se entra en hacer atribuciones causales a cualquier cosa: es que tuve un mal día, es que la suerte, es que...
Negar la autoría de Dios y preferir las probabilidades milmillonésimas del azar, es un simple juego de ventaja para el orgullo humano y no hay más cuestión. Cuando en un debate te das cuenta de que lo que hay en el fondo es ver quién gana a quién y no dilucidar la verdad en sí, entonces el debate es una simple farsa.

Agenda metafísica engañosa de la divulgación científica

Los científicos profesionales no hacen afirmaciones metafísicas en sus publicaciones, sin embargo la metafísica de una naturaleza creada por el azar echando los dados es común en los documentales divulgadores y en la enseñanza dada a los jóvenes en centros en todos los niveles educativos, desde primaria a universidad. Les llevan a confundir ciencia con cientismo, una creencia metafísica que ya de entrada va falseada al ser presentada como conclusión de base científica.
Cuando se les pone objeciones a la creencia metafísica inoculada, los jóvenes muestran de entrada incredulidad, porque sólo han oido la versión oficializada en multitud de fuentes. Un ejemplo lo constituye la interpretación de la evolución, en concreto la creencia de que el ser humano ha evolucionado desde seres primitivos, y la prueba sería que los embriones de pez y de humano serían muy parecidos en su fase inicial. Esta falsa prueba se aporta en los libros de texto que la ilustran con unos dibujos hechos por el principal difusor del darwinismo después de Darwin, Haeckel, ya desvelados como invenciones en su época, a pesar de lo cual hubo que esperar hasta 1997 para que se difundiera la falsedad por medio de imágenes reales de embriones; desde luego una información que no es de dominio general ni es apoyada en los medios de los mitos científicos.
Filósofos del siglo XX, nada religiosos por otra parte, como Bachelard o Koyré, y en general los filósofos de la ciencia, como Kuhn y Lakatos, hoy están de acuerdo en que hay una agenda de intereses de conveniencia en muchos círculos científicos, que padecen los mismos achaques de frivolidad cognitiva que el resto de los mortales, por ejemplo Pasteur fue despreciado por ser un químico y no un biólogo, y en general si no se es de un círculo científico, no se está en sus publicaciones o congresos dominantes, no se atiende a las investigaciones independientes.
La valoración negativa de científicos independientes por simple celo de grupo es muy notoria y en esos círculos la agenda metafísica es muy poderosa, hay una cultura pseudoreligiosa que se solapa con las investigaciones materiales, una divinización del saber, un ideal gnóstico, que se opone con soluciones metafísicas que aparentan ser científicas a Dios en cuanto creador. Han contribuido incluso clérigos a este proceso, por ejemplo Lemaitre, clérigo belga creador nada menos que de la teoría del big bang, que llevado de sus buenas intenciones de conciliación entre ciencia y fe, usó esta teoría para evitar hablar de Dios con los grandes hombres de la ciencia; al principio les resultaba sospechoso a líderes como Einstein, que luego lo aceptaron; pero lo sospechoso es que hayan aceptado el big bang los científicos con agenda metafísica.
Este mito científico de la evolución se ha extendido a todos los campos, primero a los biológicos luego a los procesos sociales, pero en el fondo nacieron como medias verdades, que si se difundieron prontamente era por su servicio al ateismo, de lo contrario nadie sabría de ellos, como cosa abstrusa.

 

Hoy la difusión del mito científico evolucionista criptoateo es obligatorio para que proyectos, por ejemplo el Museo de la evolución humana de Burgos y la fundación de Atapuerca reciban aprobación y financiación.
 Estando sin probar elementos centrales como el surgimiento de la vida por acción eléctrica en una sopa primigenia, no existiendo más pruebas de la de una evolución como simple adaptación de órganos funcionales al medio, y no existiendo fósiles intermedios, sin embargo, se difunde por doquier para los jóvenes y los indoctos el mito evolutivo, muy funcional para ignorar a Dios y su Poder y rehusarle todo reconocimiento y obediencia.
Y quienes desde la iglesia deben elevar su voz no lo hacen para no ser lapidados mediáticamente. Así es como se ha impuesto la cultura práctica del ateismo negador de la creación divina, un elemento más negador de Dios en todos los estamentos de la actual cultura humana, que no podía ser menos que un proceso de engaño radical. Así que nos es tan difícil rescatar a los jóvenes del ateismo cognitivo en que les han inmerso los activos difusores y los que miran a otro lado para salvaguardar su confort con su falso argumento de que ya se acabó la era de reñirle al mundo, de recordarle que Dios Actúa y sólo hay que acariciar a los hombres con suavidad melosa. Los agentes de la iglesia han renunciado al profetismo porque no quieren el martirio y lo disimulan bajo proclamas de bondad para ser aceptos al mundo. Una inmensa torpeza de querer disfrutar en el tiempo presente para al final haberselas con el gran juicio, inmensa por ser ellos quienes más sabían de ese gran juicio, sobre el que han decidido callar.

La evolución frente a Dios

Todos usamos al enfrentarnos, ateos y creyentes, un mismo argumento: lo que el otro dice responde a una necesidad psicológica y a una voluntad previa. El ateo dice que el creyente cree porque es un ser débil que necesita sentirse seguro, que cree porque necesita creer. El creyente dice del ateo o del agnóstico que no cree porque no quiere reconocer a un ser superior, que la nocreencia es el resultado de un orgullo previo, por tanto un apriori.
La teoría de la evolución surgió dentro del clima de negación atea y de un ámbito de en aquellos tiempos incipientes científicos que tenían el programa de negar todo lo sobrenatural. Este apriori determinó en buena medida el éxito del darwinismo o teoría de la selección natural: un proceso ciego y automático determina a la naturaleza. Hoy sabemos que el darwinismo tuvo elementos de realidad y que sirvió también como ariete contra la fe en el Creador. En la biblia no hay ninguna indicación de cambios en los seres vivos, y todos surgieron tal cual están por orden divina.
En realidad, el darwinismo es una media verdad, la parte buena es la que habla de una evolución, la mala es aquella que niega toda génesis inteligente. No hay eslabones perdidos por ninguna parte, no hay ninguna secuencia ni completa ni siquiera a medias de seres vivos relacionados con millones de años de por medio. Pero si entendemos que Dios actúa permanentemente como Creador, podemos decir que cada paso evolutivo fue introducido por El; los saltos cualitativos que vemos, con formas que recuerdan a las pasadas, pero que es imposible que resulten de leyes biológicas previas; las leyes biológicas van siendo producidas continuamente por Dios y no hay una primera que obligue a toda la secuencia posterior. Cada nueva especie va surgiendo por estratos sucesivos con materiales antiguos, con nuevas leyes apareciendo.
Por eso el ser humano tiene estratos anteriores en su ser, y a la vez no es un heredero simple de los animales anteriores. El ser humano pasa de simple animal, a animal con razón que va mejorando progresivamente, pero lo que le constituye como la gran y única especie, no es la razón, contra lo que ha dicho la propaganda iluminista de los siglos anteriores, sino el alma, participación divina, lo que le constituye ser espiritual. Incluso si a un humano le faltara la razón por completo, todavía sería ser espiritual también por completo.
El alma se infunde junto a la generación carnal aunque no sabemos en estos tiempos de profunda manipulación genética en qué punto Dios puede decidir no insuflar alma a los seres carnales que tecnólogos de la biología qieran producir. Una nueva raza sin alma insuflada podría estar existiendo, y como resultado que es de la soberbia humana, está llamando a voz en grito, como ocurriera en los días de Noe, a la justicia divina.

Catástrofes y prórroga de la misericordia

Llevamos ya mucho tiempo de prórroga en la era humana. Prácticamente desde la segunda guerra mundial. De ésta pudieron sacarse las conclusiones sobre lo que fue el período anterior, desde la llamada ilustración aproximadamente. Porque la historia es ante todo un diálogo entre Dios y el hombre.
Pero en los escenarios principales según el sentido humano se ha decidido no sacar ninguna consecuencia, y así, haciendo caso omiso una vez más del diálogo con Dios, diálogo a base de hechos y no tanto de palabras, los dirigentes siguen su curso de la historia, envolviendo a los pueblos con ellos. Y básicamente es un curso de ateismo práctico, pocos discursos negacionistas sorbe Dios y sin embargo muchos hechos de su exclusión. Uno de los signos más evidentes es la pérdida de sentido de pecado, que antes sólo ocurría en las élites y que hoy ya se ha extendido globalmente. Una era sin precedentes de esplendor técnico, de progreso material, de posibilidades para todos los hedonismos posibles, con una domesticación de la iglesia sin precedentes, ha creado esta era culmen de la historia humana. Los gobiernos se definen de derecho absoluto humano, el hombre tiene todos los derechos y es el origen de todo. Naturalmente se trata del imperio del mal avanzando como un tsunami inmenso.
La Madre de Dios durante siglo y medio de apariciones ha advertido de lo que se nos viene encima, pero los humanos han preferido considerarlo como un episodio mistérico sin más, sin relevancia práctica, y los representantes eclesiales se han constituido en guardianes del régimen de "normalidad" contra las manifestaciones celestiales.
Pues bien, los signos están ya sobre nosotros y el hacha ha empezado a cortar el árbol de la mayor civilización conocida, la última, la nuestra. La suma inmersión  en la vorágine cósmica se va produciendo - a ritmo variable según las respuestas humanas que no están deteniendo el régimen práctico ateo- y afectará de lleno a la generación que hoy es joven, y será total dentro de 30-40 años.

La ciencia está alcanzando a entender los procesos catastróficos del pasado, mostrando evidencias como las siguientes:

Michel R. Legrand y Robert J. Delmas del Laboratorio de Glaciología y Geofísica del Ambiente publicaron un artículo "Impurezas Solubles en Cuatro Muestras de Hielo de los Ultimos 30,000 años", en el cual graficaron las variaciones del Oxígeno 18 y los componentes iónicos Na NH 4 y Ca2 y H y Cl y NO3 y SO4. La escala de tiempo para cada nivel del componente iónico, así como los niveles de O18 llegan hasta hace 30,000 años. El gráfico muestra coincidencias en los años 5200 AC, 8800 AC, 12400 AC, 16000 AC, 19600 AC. Todas estas fechas fueron de gran stress geológico.

Cuando miramos la información y tomamos en cuenta las imprecisiones de fechas más recientes (algunos rangos de fechas pueden ser de 100 años en cualquier dirección) , entre 3 y 600 años de diferencias para fechas mas antiguas, tan solo dijeron "¡wow! ¡Miren esa línea ondulada!" - notamos que las muestras del sur no son iguales a las del norte. El suceso del año 1628 AC, casi no muestra registros de actividad volcánica en el hemisferio sur. Pero en el norte, las muestras nos dicen que la actividad comenzó en el año 1644 AC.

La evidencia de el evento del año 5200 AC, es fuerte en la muestra "Dome C". El evento del año 8800 AC está muy bien marcado - de hecho, parece ser el más fuerte de todos. Tengan en cuenta que esto fue hace 10.800 años - exactamente las fechas reportadas por Heródoto y Platón. El isótopo de Oxígeno 18 es remarcable, la subida del nivel de sal marina, niveles elevados de C1 y C1/Na. Hay un salto extremo en las lecturas de SO4 y H que sugieren una actividad volcánica global - grandes cambios terrestres se sucedían en ese momento, que se registran en el clima y los océanos, y que fueron preservados en el hielo.

El evento del año 12.400 AC es también extremadamente pronunciado en las muestras. Las gráficas muestran un rápido y gran cambio, incluyendo el final de la era de hielo en Wisconsin. Hay una gran variación en el isótopo de Oxígeno 18, así como también se ven picos de Na y saltos pronunciados en Ca, SO4 y H.

Absolutamente no hay duda de que el evento Santorini ocurrió. La señal de ácido en la muestra de hielo es muy fuerte. Lo que significa que hay pocas preguntas sobre cuando ocurrió. Algo inusual pasó entonces, comenzando en el año 1644, y culminando en un gran cataclismo, cerca del área de Anatolia, dejando huellas que son imposibles de perder. Imposible para cualquiera, excepto para los Egiptólogos y sus parientes.

A lo largo de todo el Mediterráneo había reinos y culturas que se comunicaban y mercadeaban. Leyendo muchos libros de cada región, producidos por varios expertos en las diferentes culturas, una y otra vez uno encuentra que un período de severos cambios tuvo lugar, según datos arqueológicos e históricos. La idea de que todas las interferencias en un lapso de tiempo general dado pueden ser simultáneas, no puede ser considerada porque desestabilizaría la cronología cuidadosamente construida.

En su libro, Stratigraphic Comparée et Chronologie de l'Asie Occidentale, [Londres, Oxford University Press, 1948], Claude Shaeffer con sus investigaciones arqueológicas de toda una vida, lo llevaron a proponer que una gran catástrofe natural trajo como consecuencia el final de Reino Medio en Egipto, y que también devastó con fuego y terremotos casi todas las regiones pobladas de la región de Creta, Chipre, el Cáucaso, Siria, Palestina, Persia y Asia Menor en general.

Ese es un gran "acontecimiento local". Sólo es lógico concluir que el acontecimiento Santorini y el fin de la Edad De Bronce Intermedia son el mismo acontecimiento. Y ocurrió hace unos 3,600 años atrás. En otras palabras, estamos retrasados.

Dios, Adan y el ADN

(Lo que exponemos es opinión a falta de juicio mejor).
Las narraciones bíblicas responden a revelación divina. Incluso en sus formas. En el caso de Adán y Eva  es sustancial creer en la Creación divina, pero es que con los conocimientos recientes sobre el Adn pueden encajar la narración bíblica. La teoría de la evolución de Darwin puso en solfa la creencia en la creación humana directa por Dios durante los últimos 150 años y ha servido para crucificar moralmente a los creyentes, que no veían cómo hacer frente al triunfalismo anticreacionista si no es agachando la cabeza y agarrándose a la fe en definitiva.
Hoy podemos suponer que el primer hombre fue elegido entre alguna raza de homínidos avanzados (existían varias antes de la aparición de homo sapiens) lo que representaría el "barro" antecesor, al cual Dios le infundió su aliento, lo que materialmente pudo concretarse en la implantación genética añadida e inmediata, que nos proveyó de sistemas como el habla y la inteligencia, así como las conexiones entre ellos. Lo que constituye nuestra condición "sapiens" (término cada vez más en desuso) es gracias a ese implante semiinmaterial genético. Pero eso simplemente -con ser ya mucho- nos convirtió en animales racionales. Los científicos no captan de todos modos el alma de lleno inmaterial, si bien ya tienen claro que hay un salto cualitativo inmediato, que deja fuera de validez el sistema evolucionista: en efecto homo sapiens tiene una datación breve en términos geológicos (unos 50 mil años) y su aparición no permite ya ningún esquema evolutivo. Todos los homínidos anteriores desaparecieron, si bien el hombre de neandertal constituye el parentesco más cercano y los datos permiten suponerle ya una inteligencia.
Del primer varón, llamado Adán, en el que tiene lugar la primera gran mutación, por llamarla así, hay una transferencia genética a la primera mujer, que llamamos Eva (madre de todos los vivientes), la Eva salida de la costilla de Adán, esto es, de su contextura más interior.
Serán tentados, primero Eva luego Adán, con la promesa de poder, y cuya esencia es el árbol de la ciencia del bien y del mal. No conocían el mal, pero la ambición de ser como Dios, una ciencia de la desobediencia por tanto, los expulsó del paraíso de inocencia en que vivían, la malicia entró en ellos y en sus descendientes. Probablemente el demonio tentador adquirió la potestad de alterar aquel adn perfecto y esto lo vendría haciendo puntualmente en el adn de cada persona en su momento de concepción. Esa alteración sería programática para cualquier descendiente, en términos de las pasiones que conocemos como pecados capitales y se concretaría para cada ser concebido en forma de fallas particulares específicas.
Desde entonces, la única manera de restablecer el orden, un cierto orden al menos, es que el espíritu-alma tome las riendas sobre la base animal-animal y animal-racional que es nuestro sustrato. Los animales pueden ser necesariamente inocentes en su animalidad, a la que ninguna razón turba, pero nosotros llevamos la concupiscencia muy adentro, que es sobre todo señorío de la razón al servicio de la animalidad, contra el orden debido del alma que toma las riendas y ha de domar al caballo desbocado en que se ha convertido el animal. No es el habla o la inteligencia que llamamos tal la que nos constituye en seres tan diferentes, a menudo la inteligencia es sólo una servidora de la animalidad y entonces no tiene nada esencialmente superior sobre el animal, es solo razón de un ser especial. Lo que nos hace diferentes realmente es el alma, que ha de poner al cuerpo, corporal y mental, en plenitud de obediencia. Este objetivo fracasa en su cumplimiento pleno en este mundo, pero es lo que al menos se nos pide, cumplir, sí, pero en cada fracaso volver a remontar y nunca desconfiar de la misericordia divina.
La ciencia moderna surgió cuando ya era un hecho la disociación Fe y Razón. La ciencia es razón y no puede contemplar las cosas bajo el presupuesto de la separación entre Fe y Razón. Quizá pueda surgir, quizá está surgiendo ya, el nuevo paradigma superador de la contradicción. Con Santo Tomás se alcanzó la síntesis Fe-Razón, luego se perdió, pero nunca la razón -unico intelectum para la ciencia que hoy conocemos- puede llegar a la inteligencia combinada de los dos poderes de conocimiento, la Fe y la Razón.
La ciencia que hoy conocemos barrunta la inmensidad de una inteligencia creadora. Pero de todosmodos sigue apegada a la vieja rebledía y como mucho sólo quiere admitir la existencia de interventores extraterrestres sobre el genoma humano y todavía peor como "creadores". Esto es peor necedad que la de no reconocer ninguna intervención y volver a las creencias en los dioses de los antiguos. Intervención de seres superiores sí, maléficos también, pero sólo con licencia adquirida tras la sumisión a ellos de los primeros humanos en un tiempo indeterminado del pasado.

No vale. Stephen Hawking hace trampas en lógica

El físico Stephen Hawking, el considerado segundo Einstein, se dedica sobre todo a la divulgación científica en una serie de documentales distribuidos por todo el mundo. Pero es lamentable que suponiéndose en él una maestría en el uso de la lógica por su capacidad cientíca, use falacias lógicas cuando la divulgación es en realidad enseñanza no ya de ateismo, sino de negación de cualesquiera caminos que se vayan acercando al reconocimiento del obrar divino.
Un ejemplo palmario de uno de sus últimos documentales difundidos: asumía que tenemos un libre albedrío, lo cual parece en principio que se aleja del cientismo materialista y determinista más rancio, pero la afirmación se convertía en sarcástica cuando mostraba a un hombre a la hora de elegir de su nevera qué zumo beber; para Hawking sólo era libre en apariencia, puesto que en realidad eran las asociaciones mentales despertadas por el olor de cada zumo -en aquel caso un recuerdo de amor juvenil- las que le hacían decidirse por un zumo u otro. Sin embargo, siendo verdad que las neuronas deciden muchas cosas en nosotros, tenemos un superyo, que es capaz de evaluar los "consejos" de nuestras neuronas, y es aquí donde entra el libre albedrío. Las pasiones desordenadas ejercen fuerza en nosotros y llevan consigo configuraciones neuronales poderosas, sin embargo, no son omnipotentes, como sugiere Hawking, sino que pueden ser dispersadas, reorganizadas para bien, mediante superiores radiaciones, metáfora que usamos para referirnos a los sacramentos, a la oración, en definitiva a la superior fuerza de Dios en nosotros. El pecado nos hace esclavos, o dicho en sánscrito de ciencia, nos determinan las neuronas, pero siendo eso verdad, Dios es la fuerza liberadora, el amor y la misericordia nos liberan, si queremos dejarnos liberar.

Funcionalidad atea de muchos documentales de divulgación científica

Los documentales de divulgación científica presentan intrigantes innovaciones en nuestro conocimiento del mundo que nos rodea,y de manera acelerada para quien los vea habitualmente; nos dan a conocer que el centro de la tierra está compuesto de un núcleo de hierro el cual a su vez genera nuestro escudo electromagnético, que la luna se va alejando de la tierra,o que el espacio tiene "grietas" por las que puede deslizarse el tiempo, o que el planeta Venus, la estrella de la mañana que hemos llamado siempre tiene una atmósfera mortífera de gases venenosos. Nos informan de las probabilidades de encuentro con seres de otras galaxias, a quienes mandan mensajes para ver si responden. Todo eso está muy bien, pero lo acompañan de una ausencia, la ausencia de Dios, del cual toman uno de sus atributos, la inteligencia creadora, que quisieran apropiarse, incluso explican algunos audaces científicos que el cerebro humano ya está obsoleto para la evolución tecnológica de los humanos y que podrían confeccionar uno mejor adaptado, podrían en suma mejorar las obras de Dios, al cual desde luego no quieren reconocer. Quizá lo hagan muchos científicos en el interior de sus conciencias, pero desde luego los que aparecen en las entrevistas típicas de los documentales siguen a pies juntillas la ley de la omertá respecto de Dios y sustituyen la infinitud por años luz. Si excluyen la razón del amor en Dios, simplemente sus ecuaciones galácticas, no van nunca a poder dar explicación de lo que existe, o peor aún, coincidirán en las tesis satánicas, a las cuales sirven posiblemente sin entenderlo así, a saber que podemos ser como dioses mediante el conocimiento y la tecnología, con lo cual habremos completado el círculo iniciado con la ilustración de suplantar a Dios en el gobierno de la humanidad, una humanidad a la cual le habría ido muy mal con la sociedad religiosa, base de la tiranía, y completarían el círculo filosófico de la negación del derecho natural, es decir de las leyes divinas separadoras de lo moral y lo amoral, del bien y del mal, sustituidas por la voluntad mayoritaria que se convierte en legitimador moral nuevo en las constituciones y leyes de los iluminados que parecen "saber" que justamente el mundo al revés es el mundo al que debemos llegar. Y cuanto más investigan más saben lo que no saben, como debe ser, ya que Dios es infinito hasta el punto que sus obras finitas están en una anchura, extensión y profundidad incomparable de la inteligencia humana, que se ve a sí misma como mucho más pequeña de lo que pensaban antes de iniciar sus descubrimientos. Por ejemplo, cuando han descubierto que no saben nada sobre la materia oscura, que impide la dispersión loca de las estrellas en cada galaxia o la energía oscura que está expandiendo a velocidad acelerada el universo de lo visible. Re-conocen la finitud humana pero no quieren reconocer la grandeza de Dios, creen locamente que pueden emularla y superarla; ya lo vienen haciendo los homólogos ateos de la organización social que no consideran que los mandamientos tienen ninguna base para regular la acción humana, sino sólo los consensos y pactos y las mayorías, por lo general fraudulentamente obtenidas, apoyadas en la demogagogia de masas sociales que eligen a sus poderosos a la medida de su propia voluntad de ceguera y por tanto de su voluntad de tinieblas.

El mal de la sociedad espectadora

Ha publicado el filósofo vasco Aurelio Arteta un libro (*) de reflexión mixta de sociología filosofía, sobre la banalidad del mal desde la experiencia de las últimas décadas de la sociedad vasca, que ha hecho evidente una figura que ya se advirtió en la era nazi, y que consiste en una población de zona gris, que no pertenece a los agresores ni a las víctimas, pero que peca por omisión, por nulidad moral sobre el sentido del deber de ayudar al prójimo perseguido.
Libro penetrante donde la reflexión está fecundada por la experiencia. No desdeña la mención del papel de Dios en todo esto, pero este punto lo considera camino fatalmente vetado y emprende un camino novedoso, el de la exculpación de Dios por falta de responsabilidad divina en lo que ocurre entre nosotros. Ya es un avance con respecto al sistemático procesamiento hecho a Dios en nuestro último siglo, en lo social y en la vida personal, pero le deja al hombre solo, con sus propias fuerzas, es el hombre el que debe dar las soluciones y dejar de mirar a Dios de la única manera que sabría hacerlo que es acusándole, una pérdida de tiempo.
El camino no tiene salida, el hombre no tiene fuerza para enfrentarse aisladamente al mal, pero sí puede hacer siquiera una petición in extremis a Dios. El mal acucia al hombre siendo obra del hombre, pero tambien tiene su lado bueno, y es el de que acuciando al hombre éste se vuelva al Dios que olvida cuando las cosas le van bien. Aurelio Arteta se forjó en la época de triunfo social de la iglesia, muchos de cuyos miembros hicieron luego guerra social, a menudo desde una incitación secreta de los propios eclesiásticos (algo comprensiblemente minimizado por lo escandaloso, pero cosa común en las guerras carlistas), en consecuencia la iglesia pero sobre todo Dios salieron perjudicados. Los formados en aquella generación algunos de los cuales optaron por la resistencia pública al combinado eclesial-guerrillero, lo hicieron desde la moral existencialista de la que no consiguen despegarse y que incluía la evitación metódica de Dios. El estoicismo tiene muy poco que hacer por más que esté cargado de razones, es la fe armada por las devociones la que tiene poder. El mal debe verse también o sobre todo desde el paradigma que nos ofrece la condena social de Jesús, este paradigma no tiene vuelta de hoja, es histórico y predictivo a la vez. Hay cuatro categorías, los ideólogos del crimen, los que se ven forzados a ser el brazo ejecutor, la gran masa que calla y otorga, el mínimo grupo de seguidores que ha dado la cara pero que se ve atado de pies y manos y sólo puede sufrir y tener piedad, como víctima aledaña a la gran víctima. No hay filosofía estoica que pueda resolver este cuadro o no es por ahí por donde puede resolverse. Porque es la hora del mal, que tiene su tiempo, eso sí propiciado desde la estulticia preparatoria de un pueblo de bajas pasiones. Desde ahí se generarán los martirios de las víctimas propiciatorias, sacrificados en el altar de la serpiente.
Queda huir de Jerusalén, (no interpretar esto sólo en sentido emigratorio físico sino en el mapa interior), porque tras el tiempo del triunfo de la cobardía de las masas, de los ejecutores y de los ideólogos del crimen, Dios va a hacer justicia, a su modo, con su calendario, cuando los hombres no puedan comprender la relación entre causa y efecto, porque no se merecen ni siquiera esto.
 (*) Mal consentido. La complicidad del espectador indiferente. Alianza 2010.

¿Inteligencia artificial para superar a Dios?

El experto en inteligencia artificial Raymond Kurtzweiler ha hecho mucho en favor de los invidentes gracias a la tecnología de inteligencia artificial. En entrevista al programa redes dirigido por el divulgador científico Punset, expone que finalmente esta inteligencia colonizará todo el cosmos y que superará a la obra divina de la actual mecánica celeste. La referencia a Dios la puso el presentador, pero no estaba en el horizonte de Kurtzweiler, heredero de una cultura que consideraba a Dios fuera de toda lógica científica, sino que ahora se considera que Dios habría hecho una obra inferior a la potencialidad humana.
Se le ocnsidera además gran profeta científico y realmente sus expectativas son colosales, más allá de todo lo que habíamos previsto en materia de unión de tecnología y biología o de espíritu y materia. Pero es fácil entender el final de ese camino, de querer superar a Dios, del sereis como dioses ya propuesto en el Edén, que sumado a la cultura de la lujuria y de la eliminación humana, conduce ya a corto plazo a una revisión del estatus de la humanidad y a una reforma de la misma de manera quirúrgica podríamos decir, como cortafuegos a esta competición insensata de Dios, fruto de la soberbia y la envidia tan genuinas de nosotros tras el pecado original. Pagaremos entre todos estas ínfulas y además eso será lo mejor para todos, nuestra salvación depende como siempre del buen Dios Padre, del que esta gente no quiere tomar su amor como ejemplo, sino sólo superarle en omnisciencia y omnipotencia. Cíclopes que quieren ocupar el Cielo y sólo llegan a subir para caer desde más arriba en un desplome mucho más evidente.

Amor a Dios y amor al ser humano. Adán, Eva, los descendientes y Dios.

El amor al ser humano ha sido siempre defendido por el propio ser humano; esto bien mirado es algo extraordinario, pues aunque se ha violado siempre ese amor, en todas las épocas, el violador tiene siempre ante sí el reproche de sus congéneres, sabe que ellos le condenan por el mal hecho a otros, incluso si no dicen nada por temor.
En cambio el amor a Dios no tiene defensa entre los hombres. Ningún código ni conciencia humana presiona en su favor. Han sido y son colosales los que combaten a Dios, a la idea de Dios, a los que creen en Dios. No hay ninguna ley que defienda a Dios, o bien se producen simulacros de leyes violentas que dicen defender a Dios y los celosos son exterminadores, que con sus matanzas desprestigian al Dios en cuyo nombre dicen actuar.
Adán y Eva pecaron contra Dios, pero no lo hicieron así contra el hombre, tuvieron dos hijos Caín y Set (dejando a un lado a Abel) que a su vez tuvieron descendencia. Caín es la descendencia de los rebeldes contra Dios y contra el amor al hombre y Set es la descendencia de los que tienen como principio el amor a los hombres y un débil resto de reconocimiento de Dios. Los descendientes de Set somos nosotros y los de Caín, los humanos-bestias antediluvianos, desaparecieron.Nuestra raza sin embargo progresa claramente en la dirección del crimen contra el hombre y sus débiles restos de amor quedan todavía en leyes y pensamientos, pero nunca hemos aceptado a Dios, si no es en algunos muy pocos, cuyo prototipo es Noé. Vivimos del adn de Set si se puede hablar así.
Los hombres-bestia son los unidos a lo no humano, produciendo aquellos híbridos humano-animal; hoy esos híbridos se reproducen cada vez más y piden nueva selección divina, como en tiempos de Noé. Ya no vendrá un diluvio universal, pero sí la recreación nueva de aquel exterminio dictado divinamente, de manera muy d8istinta, pero en el fondo similar, con el rescate de los que han mantenido un resto siquiera sea débil de amor a Dios y amor al prójimo.
Hoy se ve cómo hasta en las iglesias no se habla del amor a Dios, que se sobreentiende en el amor al hombre; es cierto que no amas a Dios realmente si no amas al prójimo al que ves, pero eso no autoriza a decir que el amor al prójimo, y mucho menos la simple proclamación facilona de ese amor dirigida a la galería, es todo lo que se puede necesitar. Es quedarse en el nivel de Set, todavía superior al de Caín, pero no se ha alcanzado el nivel del hombre nuevo Jesucristo, donde amor al hombre y amor a Dios no se excluyen, ni se proclaman como si fueran contendientes.

Documental. Lógica teista


http://logicateista.over-blog.es/article-documental-expelled-no-intelligence-allowed-subtitulado-al-espa-ol-69905161.html

Newton o la mente prodigiosa descifrando las profecías

Newton el descubridor de la ley de la gravedad es menos conocido en su faceta de investigador esotérico, normalmente ocultada para no dañar su prestigio como padre de la ciencia. El no creía en la Trinidad, siendo de confesión anglicana, y quería desentrañar los misterios de la Biblia mediante el método que tan bien le había servido para descifrar los misterios del universo, es decir mediante numerología; pero el método científico aquí no le servía y entonces desarrolló una especie de cabalística para concretar fechas a profecías bíblicas, despreciando el dicho del Señor sobre que la fecha no la conoce sino el Padre y a quien el Hijo se la quisiera revelar.
Es un científico más dentro de lo que sería una larga lista de buscadores de éxito en lo físico y grandes fracasados en la busqueda metafísica. Ignorando siempre que Dios caza al sabio en su astucia.
Negando la Trinidad, Newton negaba el número fundamental, el 1 y el 3, Uno en Tres, y Tres en Uno. Consecuentemente todo lo que hiciera desde esa negación de la verdad de Dios y su acción metafísica en el mundo no podía acabar sino en parodia y compulsividad. El único número que necesitaba conocer lo ignoraba de voluntad y quiso investigar toda la simbología numérica de la Biblia bajo sus propias apreciaciones. Su mente que había desencriptado los misterios del cosmos, algunos de ellos de todos modos muy relativos como pondría más adelante de manifiesto Einstein, quería desencriptar los misterios de la mente divina y encima sin participar de la condición perseguida del cristiano de a fondo (era preboste económico en Inglaterra). Un lamentable contrasentido que se saldaría con el fracaso vivencial más absoluto, un ejemplo a no seguir. Muchos siguen hoy sus especulaciones cabalísticas para determinar fechas del apocalipsis, poniendo significados a los números del templo de salomón o a las profecías de Daniel. Conocer que todo esto se debe a la parte menos inteligente y más irracional de Newton nos guardará de seguir esos caminos. Y el que los quiera seguir a pesar de todo es porque será víctima de las propias némesis interiores de Newton.

Doble discurso de los divulgadores científicos

Hay que distinguir entre científicos y divulgadores de la ciencia. Son los segundos los responsables del cientismo ateo, es decir, de cubrirse del manto científico para hacer ateismo. El auténtico científico está a sus experimentos y a sus conclusiones, siempre de un modo humilde, y obligado por la comunidad científica a ser humilde precisamente, es decir, a no ofrecer conclusiones no probadas.
En cambio, están los divulgadores científicos, como Dawkins, que es de hecho profesor de cátedra de divulgación científica y conocido en los mass media por sus campañas ateas de autobús, o entre nosotros, Eduardo Punset. Divulgan no sólo ciencia sino ateismo o bien materialismo: la ciencia ya contendría todas las maravillas, misterios y promesas de un futuro mejor que tiene la religión, y además todo ello regido por la razón, nada de instancias más allá del ser humano; en realidad lo que hacen es pseudoreligión, y no defensa de la razón contra la superstición, como decían antes.
Dawkins es de hecho un admirador de Aldous Huxley, quien hacia 1920 se encargó de constituir las bases del cientismo darwinista, con su libro Religión sin revelación.
Científicos que alcanzan la resonancia mundial también se dedican a utilizar su prestigio y su atractivo mediático para hacer metafísica, lo hicieron por ejemplo Einstein, y entre nosotros Severo Ochoa, quien dijo que se había pasado toda la vida estudiando la vida pero que no sabía para qué servía (algo que sí sabe cualquiera por analfabeto que sea, que la vida es para invertirla en ayudar).
Al hacer pasar su cientismo por alternativa religiosa están ya engañando, pues lo científico tiene sus fronteras donde es válido y además a menudo acaba llegando a conclusiones antes impensables, como es el caso del llamado Adán científico, el descubrimiento en 2006 de un ancestro primero, confirmando la monogenia (eso sí reconocer que Dios "es" ya les cuesta más digerirlo y no lo dirán, porque eso no se puede decir desde la ciencia sino desde la gracia divina que repudian previamente). Si el científico no hace cientismo entonces seguro que acabará creyendo en su corazón, porque la fe es un premio a la honradez moral.